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LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Dr. Renny Yagosesky

Dr. Renny  Yagosesky

Si algo podemos decir de las emociones, es que dan color y sabor a nuestra vida y a nuestras experiencias. Nos gusta sentir, amamos el éxtasis y buscamos aquello que nos despierta y emociona. Eso estaría my bien si no fuera porque a veces la emociones en lugar de servirnos de apoyo se convierten en factores limitantes y causantes de situaciones difíciles, sobre todo cuando nos llevan a actuar de manera fría e insensible o, al contrario, de manera intolerante y explosiva.

Los estudios sobre la inteligencia emocional nos permiten saber hoy en día, que la muy alta mayoría de personas con éxito social no son las que poseen mejor récord de calificaciones desde el punto de vista académico, son los que logran navegar con inteligencia en el delicado terreno de las relaciones personales, en el cual las emociones son factor determinante.

Investigando sobre la inteligencia, Richard Grandor se  atrevió  a sugerir que los seres humanos tenemos entre siente y once tipos de  inteligencias diferentes. Daniel Goleman, por su parte, lanzó al mundo un compendio de  investigaciones que hacían obvia la existencia e importancia de lo que se ha llamado Inteligencia Emocional.

La figura de cociente intelectual, se relaciona con un test creado por el francés Alfred Binet, mejorado luego por el alemán William Stern a comienzos de siglo. Medía con base en una escala que iba de lo inferior 69 grados o puntos (imbecilidad) a lo superior 130 (genialidad). Incluía también  niveles intermedios de inteligencia.

El problema se presentó cuando los investigadores de los últimos 30 años demostraron que los que sabían reconocer y manejar sus emociones y las de los que les rodeaban, tenían mayor bienestar relacional y mayor éxito social. Quedaba de lado el mito de que la inteligencia era sólo lógica, análisis o raciocinio. Ahora debía considerarse seriamente agentes o factores como espontaneidad intuición y sensaciones corporales: Se hablaba entonces de esa es la inteligencia emocional.

¿Pero qué es la inteligencia y qué son  las emociones? inteligencia es: » saber hacer las cosas» , «capacidad de lograr objetivos al menor costo» o incluso, como dice Wayne Dyer, » la capacidad para ser feliz». Las emociones, las defino como reacciones o respuestas intensas que afectan nuestras creencias, actitudes y decisiones y hábitos. Existen algunas bases o claves que conforman la inteligencia emocional: Autoconciencia, Autocontrol, Motivación, Empatía y Habilidad Social.

Autoconciencia implica hacerse consciente de las emociones que experimentamos, justo cuando ocurren. Muchos no distinguen sus emociones, mientras que otros las niegan. Darse cuenta de o que sucede en el organismo  es el primer paso  para el desarrollo de la  Inteligencia Emocional.

Autocontrol se refiere a la expresión adecuada de las emociones, incluyendo las más intensas o de impacto como la rabia, a fin de no afectar nuestro organismo o nuestras relaciones personales por efecto de una descarga emocional incontrolada.  Conviene aclarar que autocontrol no equivale a represión o negación del sentir, sino a su manejo consciente y adecuado.

Automotivación significa, en este contexto,  la capacidad de sostener el ánimo pese a los desánimos eventuales producto de inconvenientes naturales de la cotidianidad. La automotivación es un denominador común en los triunfadores.

Empatía nos da la idea de reconocer lo que otros sienten. Es el  llamado «oído emocional » que  facilita el vínculo humano y que nos permite comprender las posibles causas del comportamiento  de los demás. Esta es una capacidad de la Inteligencia Emocional de alto poder en las relaciones humanas.

Habilidad Social es una capacidad que nos permite detectar los patrones de comportamiento en los diversos contextos, a fin de adaptarnos adecuadamente a las normas que impone el sentido común. Asimismo, facilita la socialización, nos ayuda a orientarnos hacia la gente, disfrutar del compartir, querer entendernos con los demás y nutrir nuestra existencia con esas relaciones. A fin de cuentas casi todo lo que logramos depende en mucho del resto de los seres con quienes interactuamos.

Como vemos, los parámetros de la Inteligencia emocional se encuentran definidos. Nos resta trabajar en ellas y entender que el promedio de notas de un niño, no será el determinante para que sea un adulto feliz o pueda relacionarse adecuadamente con sus semejantes.

Dr. Renny Yagosesky es Ph.D en Psicología, Licenciado en Comuncaición Social, Conferencista Internacional y Escritor de 6 libros de Autosuperación.

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