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El Positivismo: La Realidad Externa

Dr. Renny Yagosesky

Dr. Renny Yagosesky

La filosofía es denominada la ciencia de las ciencias. Puede definirse como: la ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas naturales. (definicion.org). De ella derivan tres sub-disciplinas: La Ontología (estudia el Ser); la Axiología (estudia el Valor); y la Epistemología, (estudia el Conocer).

Dentro de la epistemología existen, a su vez, varias corrientes que se encargan de plantear teorías acerca del conocimiento, de lo que es real, de cómo llegamos a la creación de esos conocimientos y a la convicción de que eso que estimamos real ciertamente lo es. Una de esas corrientes es «El Positivismo» tendencia epistemológica de la filosofía cuyo postulado esencial consiste en asumir al conocimiento científico y sus pilares de racionalidad y objetividad, como único conocimiento real y válido.

El Positivismo, afirma la existencia y necesidad de un monismo metodológico (una forma o método específico de investigar) válido tanto para las ciencias físico-naturales como para las ciencias sociales. Su eje grupal de acción fue el conocido «Círculo de Viena», constituido por científicos que postulaban un método y un lenguaje científico único.

Para el científico positivista la realidad es externa, pre dada (esta allí aún antes de ser percibida) y puede ser captada por los sentidos, y descrita con el lenguaje, pues para esta concepción, la realidad nunca es algo que pueda ser interpretado. De esta manera, el Positivismo presume la existencia de una verdad única, pura e independiente de las personas y los cambios y procesos sociales. Esta concepción se ha denominado «visión internalista de la ciencia». (la visión externalista de la ciencia afirma que lo real es una creación social y cultural).

Se reconoce como postulante principal del Positivismo al francés Auguste Comte, aunque otros nombres asociados con ideas de corte positivista, son: David Hume, Immanuel Kant y Claude Henri de Rouvroy, Comte fue postulante de la llamada “Ley de los Tres Estados”, según la cual las ciencias evolucionan en un tránsito perfectible en un tránsito de la etapa teológica, a la etapa metafísica y de allí a la etapa positiva, la cual sería la única considerable como verdaderamente científica.

El método esencial de razonamiento del positivismo es el “método inductivo”, asociado con los trabajos de Francis Bacon en el siglo XVII, y que consiste en establecer enunciados universales a partir de la experiencia, es decir, partir de la observación de hechos reales y generalizarlos hacia una ley universal o teoría. Este método plantea que cada grupo o conjunto de hechos de naturaleza similar se rige por una Ley Universal que los contiene y explica. Así, el propósito de la ciencia es enunciar esa Ley Universal, partiendo de la observación de los hechos ciertos o reales, objetivo con base en el proceso de la verificabilidad.

Frente al reinado de la visión positivista, surgieron respuestas, críticas y alternativas. Karl Popper, filósofo austríaco-británico, planteó la imposibilidad de realizar verificaciones objetivas o empíricas en la totalidad de las situaciones científicas planteadas, y asumió que nunca se tendría a disposición toda la información necesaria para declarar un evento como totalmente cierto probado, y que nunca es realmente posible afirmar una verdad universal a partir de los datos parciales o particulares emanados de la experiencia. Esta postura racionalista crítica mostraba una fisura, cierta falibilidad científica que requería ser revisada. Popper quien desestimaba la inducción como método científico, por considerarlo limitado e incapaz de generar más que verdades transitorias, asumió que la ciencia es siempre ensayo y error y conocimiento perfectible, y propuso la idea del falsacionismo o principio de falsabilidad cuyo postulado esencial es que no es posible declarar como enunciados científicos últimos, aquellos que no puedan ser contrastados o refutados a partir de la experiencia.

Con este criterio Popper cuestiona el denominado «verificacionismo» científico como estrategia pura, aunque valida la experiencia como requisito para la obtención de conocimiento y abre nuevos marcos de referencia en la búsqueda del conocimiento científico,

Los principios iniciales del positivismo fueron revisados y a inicios del siglo XX, se planteó que más que ver la experiencia personal como base del conocimiento científico, debía valorarse la comprobación científica y la lógica formal. Así pensaban ente otros, Wittgenstein, Russell y Moore

Las críticas al positivismo son muchas, frecuentes y de gran intensidad. Estas provienen especialmente de las ciencias sociales, que consideran al positivismo como una epistemología fría, limitada, fragmentadora de la realidad y especialmente rígida.

En las últimas décadas se ha producido un cambio en la percepción de la verdad, la realidad y la sociedad. Se han estremecido los paradigmas, y la llamada Modernidad ha cedido paso a una visión más amplia, integradora y dinámica conocida como la Postmodernidad, que muestra una nueva sensibilidad y abre un nuevo tiempo para la humanidad y para los procesos de creación de conocimiento. Esto, gracias a los cambios sociales, políticos, científicos y tecnológicos y a nuestro humano afán de superación y búsqueda.

En este peculiar contexto, emergieron dos corrientes epistemológicas que se sirven de métodos hermenéuticos, es decir, que buscan una comprensión de los fenómenos que incluyen los aspectos internos y externos, y que asumen la interpretación de la realidad, bajo ciertas circunstancias, como científicamente válida. Se trata del constructivismo y del construccionismo social. El constructivismo, asume que la realidad es una construcción mental de las personas, por lo que la realidad o la verdad, serían, en mucho, subjetivas y cambiantes. El construccionismo social, a decir de Gergen, plantea que existe la realidad es un discurso sobre el mundo que no es ni una descripción (positivismo) ni una reflexión (constructivismo) sino un dispositivo de intercambio social.

Hoy en día pocos científicos se asumen como positivistas, y aceptan las limitaciones reduccionistas de este modelo. Gracias por leerme.

 

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