DECÁLOGO DEL BUEN ENTREVISTADOR

El género de la entrevista, es uno de los más complejos en el arte de la Comuncación Social. Con el auge de las telecomunicaciones y en especial de las redes sociales, han proliferado las participaciones en directo/en vivo/Live y, con frecuencia, vemos a los promotores de esos encuentros, cometer errores graves derivados de la falta de experiencia y/o de información.

Para contribuir a la realización de entrevistas de mayor calidad, he creado este decálogo que aparecio por primera vez en mi libro «El Poder de la Oratoria» en el año 2001 (Júpiter Editores), y hoy he querido compartirlo con todos ustedes. Léanlo, aplíquenlo y verán incrementarse la calidad de los resultados, en entrevistas más fluidas y de más alto nivel.

EL DECÁLOGO

1- Defina el tema, el/la entrevistad@ y el tipo de entrevista que desea realizar.

2- No improvise. Prepare la entrevista antes de iniciarla, para que disponga de una lista de posibles preguntas que abarquen lo más interesante y útil del tema del invitado.

3- Infórmele al/a la entrevistado(a) el tiempo del que dispone, la hora de inicio y finalización de la entrevista, y si hay o no limitaciones en cuanto a la expresión de sus ideas.

4- Comience la entrevista indicando por qué eligió al entrevistado y al tema.

5- Presente al entrevistado de forma que resalten sus talentos y trayectoria, pues eso despeierta el interés del público, que sabrá a quién escuchará y/o verá, su nivel de preparación o área de especialización. No omita detalles que puedan favorecer al invitado frente a la audiencia. La estrella es el entrevistado, no el entrevistador.

6-Trate al/la entrevistado/a con respeto y cortesía, sin exceso de confianza ni juegos pesados, y evite ponerlo/a a ejecutar tareas fuera de su rol, o que no hayan sido acordadas antes de la entrevista. Evite “tutear”, especialmente si el entrevistado es alguien destacado en un ramo del conocimiento, es conocido públicamente o es mayor que usted.

7- Pregunte lo que estime relevante para el público y deje que el/la invitado/a responda sin ser interrumpido/a. Intervenga para guiar la entrevista y para reconducir la conversación, si el entrevistado se extiende o se dispersa.

8- No compita ni intente dominar o vencer al/a la entrevistad@. El público se dará cuenta y le perderá el respeto, pues los oyentes quieren escuchar a los especialistas y no a los entrevistadores que presumen de especialistas sin serlo.

9- No corte abruptamente la conversación para despedirse. Avísele al invitado cuando el tiempo de la entrevista esté por agotarse y, como muestra de respeto, dele la oportunidad de concluir.

10- Agradézcale su presencia y despídal@ con gratitud y entusiasmo.

Tomado del libro: EL PODER DE DE LA ORATRIA de Renny Yagosesky

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